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Conoce el síndrome de ovario poliquístico

Es una de las alteraciones más frecuente del sistema endocrino de las  mujeres en edad reproductiva. De hecho, se presenta principalmente en la adolescencia y en mujeres jóvenes, alrededor de los 20 a 25 años.

Pero una de las dificultades es que a veces se confunden dos términos relacionados: síndrome de ovario poliquístico (SOP) y ovarios poliquísticos (OP) que, según los expertos, son dos diagnósticos diferentes  pero que pueden tener   consecuencias en la salud de la mujer.

Los OP, por ejemplo, tienen origen ginecológico y, muchas veces, se presenta solo como una dificultad en  la ovulación, con reglas retrasadas y ningún otro síntoma. De ahí que, generalmente,  se pueda resolver con un tratamiento que induzca a la ovulación para que el ovario reanude sus ciclos.

Mientras que el SOP tiene origen endocrino (hormonal) y  se caracteriza por síntomas más específicos. Entre ellos, obesidad, anovulación (ausencia de ovulación y menstruación que se retrasa) e hiperandrogenismo (incremento en la producción de hormonas masculinas, lo que hace que las pacientes tengan, por ejemplo, más vello en la cara, tórax y muslos, así como una virilización visible si es un grado avanzado).

“El SOP es un trastorno hormonal común que afecta de un tres a un cinco por ciento de las mujeres en edad reproductiva.  Pero estudios realizados en pacientes caribeñas sugieren que la incidencia del SOP es aún mayor (cerca de un siete por ciento”, explica el doctor Nabal Bracero, subespecialista en endocrinología reproductiva e infertilidad y director médico GENES Fertility Institute.

Según el especialista, se sospecha  que existe un patrón de herencia de este disturbio hormonal ya que puede ocurrir con más frecuencia en grupos de mujeres de una misma familia.

“Por otro lado, existen varias teorías que asocian el desarrollo de este síndrome a desórdenes nutricionales de la paciente al nacer y al peso de la mujer  durante la adolescencia”, agrega Bracero.

De la misma forma una mujer puede tener ovarios poliquísticos y no tener el síndrome, aclara la ginecóloga Josefina Romaguera, catedrática de Obstetricia y Ginecología en el Recinto de Ciencias Médicas.

Por eso, coinciden ambos médicos, el diagnóstico del síndrome requiere que una mujer presente dos de las siguientes tres características:

• Incapacidad para ovular de forma periódica o mensual, también conocido como anovulación crónica.

• Hiperandrogenismo o aumento en los niveles de las hormonas masculinas, lo que causa hirsutismo o aumento de pelo en la línea media del cuerpo, además de  acné severo.

• Ovarios con apariencia sonográfica que muestran múltiples quistes de menos de un centímetro de diámetro o lo que se conoce como ovarios poliquísticos.

“Es importante mencionar que este aspecto sonográfico poliquístico no es exclusivo del SOP. Cualquier condición médica que interrumpa la ovulación  va a presentar hallazgos similares en sonografía. Pero las  mujeres con SOP también pueden tener ciclos menstruales irregulares, infrecuentes y el aumento del crecimiento del pelo, acné o infertilidad”, subraya Bracero.

Cabe resaltar, indica Romaguera, que un estimado de cinco a diez por ciento de las mujeres con OP serán diagnosticadas con SOP.

“El historial médico, examen físico y los laboratorios son esenciales para hacer el diagnostico y planificar el tratamiento”, recomienda la ginecóloga, mientras resalta que aunque no  se conocen las causas de ambas afecciones, se cree que se producen por una combinación de dos  factores.

Uno de ellos es genético y, según la ginecóloga, se ha demostrado un aumento en las mujeres en que el padre tiene diabetes tipo 2 y/o  si la  madre también ha tenido ovarios poliquísticos. El otro factor, agrega, está  asociado a la obesidad, la alimentación y el estrés, entre otros.

Consecuencias y tratamiento

“La falta de ovulación en mujeres con SOP resulta en una exposición excesiva del endometrio (capa interna del útero) al estrógeno. Esto puede causar un engrosamiento exagerado de tejido endometrial, generando desde sangrado uterino anormal hasta la posibilidad de desarrollar lesiones precancerosas  o cáncer uterino”, advierte Bracero, quien también destaca que el  síndrome metabólico es más frecuente en estas mujeres.

El síndrome metabólico se caracteriza por obesidad abdominal, anormalidades en los niveles de colesterol, hipertensión (presión alta), resistencia a la insulina y el desarrollo de diabetes.

“Esto a su vez,  aumenta el riesgo de enfermedades cardiovasculares, convirtiendo  el SOP en un desorden médico  preocupante a nivel de salud pública”, señala Bracero, mientras  resalta que la obesidad se observa en más del 50 por ciento de las mujeres con SOP.

“La dieta y el ejercicio que logra pérdida de peso mejora la frecuencia de la ovulación  y  la fertilidad, disminuye el riesgo de diabetes, baja los niveles de andrógenos y reducen los factores de riesgo asociados al síndrome metabólico en muchas mujeres con SOP”, subraya Bracero.

Otra de las ventajas es que hoy día es más fácil hacer el diagnóstico, tanto los OP como los SOP, agrega Romaguera.

“Con las nuevas terapias disponibles podemos lograr una vida reproductiva satisfactoria en estas pacientes”, afirma la ginecóloga, quien destaca que hay  tratamientos efectivos para ambas afecciones. No obstante, indica que este   tiene que se individualizado y va a depender de las necesidades de cada paciente.

En ese sentido, Bracero agrega que a menudo la ovulación  puede ser inducida en las pacientes con SOP, utilizando el citrato de clomífero (CC), un medicamento para la fertilidad administrado por vía oral.

“Si la ovulación no se logra con el CC, el uso del letrozol oral puede ser considerado. Aunque no está aprobado por la Food and Drug Administration (FDA) para fines de fertilidad, el letrozol parece ser tan eficaz en la inducción de la ovulación como el CC”, agrega Bracero.

De la misma forma, dice que las gonadotropinas (medicamentos inyectables de fertilidad) pueden ser utilizadas para inducir la ovulación si el CC o el letrozol han fallado. Sin embargo, destaca que el medicamento está asociado con un mayor riesgo de embarazos múltiples y/ o estimulación excesiva de los ovarios (síndrome de hiperestimulación ovárica).

“Por lo tanto, las pacientes con SOP deben ser monitorizadas cuidadosamente cuando se utilizan gonadotropinas. Finalmente, la fertilización in vitro (FIV) también puede ser una opción para los pacientes con SOP”, recomienda  el especialista en infertilidad.

Otras opciones

Pero si la fertilidad no es una preocupación inmediata,  las terapias hormonales suelen tener éxito en corregir temporeramente los problemas asociados con SOP.

Por ejemplo, Bracero  menciona las píldoras anticonceptivas orales (AO) que son comúnmente recetadas para reducir el hirsutismo y el acné, mantener los períodos menstruales regulares, prevenir el cáncer de endometrio y evitar el embarazo.

“Los AO pueden ser combinados con medicamentos que disminuyen la acción de los andrógenos, tales como espironolactona, para mejorar el hirsutismo. Los métodos de depilación como la electrólisis y el láser son especialmente útiles para tratar estos desordenes dermatológicos cuando se combinan con los AO”, recomienda el médico.

También destaca que el tratamiento con medicamentos que aumentan la sensibilidad del cuerpo a la insulina, como la metformina, puede ayudar a mejorar la ovulación y reducir el riesgo de desarrollar diabetes o síndrome metabólico.

Sin embargo, advierte que ese medicamento no se debe utilizar con fines exclusivos de mejorar la fertilidad, ni de forma crónica sin supervisión médica estricta.

“La paciente con SOP tiene que mantener un peso adecuado y se deben verificar periódicamente sus niveles de azúcar y colesterol en sangre, así como  presión arterial. El objetivo es prevenir y/o identificar temprano el desarrollo del síndrome metabólico”, recomienda Bracero.

Según el especialista,  durante la más reciente  Conferencia de Consenso sobre SOP, auspiciada por los Institutos Nacionales de la Salud (en diciembre del 2012), se reconoció la complejidad y multiplicidad de presentaciones clínicas de esta afección.

“En general, se acordó que el tratamiento  debe ser individualizado según la necesidad de la paciente, ya sea búsqueda de embarazo, mejorar la apariencia cosmética, corregir sangrado uterino excesivo o prevenir  enfermedad cardiovascular, entre otros”, agrega Bracero.

Algunos síntomas

Los síntomasdel síndrome del ovario poliquístico (SOP) incluyen cambios en el ciclo menstrual. Entre ellos

• Ausencia de períodos menstruales, después de haber tenido uno o más normales durante la pubertad.

•Períodos menstruales irregulares, que pueden ser intermitentes y desde muy ligeros hasta muy abundantes.

•El SOP puede provocar el desarrollo de características sexuales masculinas, llamado virilización. Los síntomas abarcan:

a) Aumento del vello corporal en el pecho, el abdomen y la cara, al igual que alrededor de los pezones

b) Disminución del tamaño de las mamas

c) Agrandamiento del clítoris

d) Debilitamiento del cabello en la cabeza, llamado calvicie de patrón masculino

e) Engrosamiento de la voz

f) También se pueden presentar cambios en la piel: como empeoramiento del acné; marcas y pliegues cutáneos gruesos u oscuros alrededor de las axilas, la ingle, el cuello y las mamas.

Fuente: MedlinePlus y Dr. Nabal Bracero (www.genesfertility.com)

Factores de riesgo

Aunque lo usual es que  el síndrome de ovarios poliquísticos sea una alteración de leve a moderada, en algunas mujeres puede estar asociado a:

• Infertilidad

• Abortos en los primeros tres meses de embarazo

• Obesidad

• Resistencia a la insulina

• Presión alta

• Aumento en el riesgo de desarrollar cáncer de mama endometrio y de ovario.

Fuente: Dra. Josefina Romaguera

A tener en cuenta

Existen tratamientos efectivos para el síndrome de ovario poliquístico, dependiendo de las necesidades de cada paciente. Pero la ginecóloga Josefina Romaguera recomienda que:

• En pacientes sobrepeso, es importante  reducir el peso corporal.

• El ejercicio físico regular puede ayudar a mejorar el peso así como reducir el riesgo a enfermedades cardiovasculares.

• El acné y el aumento de vello se suelen tratar con antiandrógenos y anticonceptivos de combinación de estrógeno y progesterona.

• Los ciclos menstruales se pueden controlar con hormonas (anticonceptivos orales). Hay que tener en cuenta el deseo reproductivo de la mujer y cuan frecuentes son sus menstruaciones.

• En algunos casos hay que dar tratamiento para desbalances de la insulina.

• Si la paciente desea quedar embarazada existen tratamientos hormonales para inducir la ovulación.

Fuente: (Más información en  www.videosalud.tv) – www.elnuevodia.com